La magia del cine

El cine tiene la ventaja de transportarnos a otras épocas y vivir a través de la pantalla otros momentos e historias.

Películas de todos los tiempos

Desde que se inventó el cine, en la pantalla han desfilado cientos de miles de situaciones que de un modo u otro retratan a la humanidad.

Titanic

Aún hechos conocidos por todos alcanzan una dimensión distinta si es en el cine, minimizar su poder es simplemente absurdo.

A prueba de fuego

Una película de baja producción, pero con un tema poderoso, logra salvar las distancias e impactar con su mensaje a millones de personas.

Desafiando a gigantes

La tercera película de los autores de "A prueba de fuego", se superan a sí mismos, tanto en contenido, como en producción.

Reto de valientes

Con la última película de los productores de "A prueba de fuego" y "Desafío de gigantes", definitivamente ingresan de lleno al mundo de la producción de películas de calidad con contenido cristiano.

martes, 7 de febrero de 2012

Reto para valientes

La escena transcurre en un cine, como muchos otros, familiar, limpio, amplio, con un sonido estupendo, atiborrado de gente donde se mezclan adultos, jóvenes y niños. El ambiente es distendido y alegre. Ir al cine es una experiencia familiar, un paseo de fin de semana, un encuentro de amigos… Sin embargo, a poco de comenzar la película algo cambia en el ambiente. La gente se queda en silencio, no hay risas, al contrario en varios momentos de la película la gente se emociona, incluso varones que disimuladamente ocultan las lágrimas que ruedan por sus mejillas. Eso hace una buena historia, eso hace el buen cine y mucho más cuando es una película de calidad y con contenido cristiano.


“Reto para valientes: El honor comienza en casa”, es la cuarta película producida por Sherwood Pictures, una empresa cinematográfica perteneciente a una Iglesia Bautista en Albany, Georgia, Estados Unidos. Comenzaron tímidamente produciendo una película de muy bajo presupuesto titulada Flywheel que llegó a muchos cines. Luego filmaron “Desafiando a gigantes” y finalmente la galardonada “A prueba de fuego”. Con esta cuarta producción, sin duda entran de lleno a la producción de películas de buena calidad cinematográfica y con contenido cristiano.


El tema no sólo es desafiante, sino que representa todo un reto en el contexto de cientos de películas con temas banales y sin sentido. Trata sobre lo que significa, a los varones, el ser padres. Los desafía a dejar la comodidad de los estereotipos y asumir su responsabilidad como líderes de sus hijos.
 
La forma en que se presenta el tema parece ser la típica manera de atrapar la atención de varones: Policías, pandillas, drogas, muerte y lágrimas. Sin embargo, poco a poco la trama va mostrando su verdadera intención, hacer que los varones se quiten sus máscaras y desafiarlos a comportarse como padres y maridos "valientes".

La película comienza con una escena de persecución de autos y un padre desesperado intentando atrapar a un ladrón que ha robado su carro, sin saber que en él va una pequeña, la hija de quien decide ir contra ellos.

 
El tema de la película es hacer que los varones redefinan el significado de ser varones a los ojos de Dios.

Ken Bevel (interpretado por Nathan Hayes) señaló en la conferencia de prensa donde se presentó la película que “Dios [a través de la película] va a tomar el corazón de los hombres y los corazones de las mujeres y decir, '¿Sabes qué, no hay una mejor manera de hacerlo?’"

La película "Reto de valientes" se centra en la vida de cuatro policías —Adam Mitchell, Nathan Hayes, David Thomson y Fuller Shane— que se comprometen en ser mejores padres. Todo ocurre después que Mitchell se ve enfrentado a la muerte de su pequeña hija. En su afán de sanar y pedir ayuda, comienza una investigación en la Biblia para definir qué significa ser un buen padre y un varón que actúe de acuerdo a la voluntad divina.

 
Como resultado de su indagación involucra a sus amigos policías y a uno de sus trabajadores, que se convierte en su amigo, Javier Martínez, para hacer un contrato con sus familias para comprometerse solemnemente el ser buenos padres y esposo. Es una decisión de honor.

Stephen Kendrick, el co-guionista de la película señala que “Dios se llama a sí mismo nuestro padre y un padre es quien representa al Señor ante sus hijos", no obstante, señala “en el tiempo en que vivimos los padres a menudo tergiversan de tal modo su accionar que los niños crecen pensando que Dios es como su padre terrenal”.

El tema fue elegido después que los guionistas descubrieran que en EE.UU. 24,7 millones de niños viven sin sus padres biológicos. Además, en la misma película se señalan estadísticas del gobierno federal que muestran que el 90% de los niños sin hogar o prófugos, y el 85% de los jóvenes que están en las cárceles provienen de hogares sin padre. Por esa razón la película desafía a romper las estadísticas asumiendo la paternidad de manera responsable.

 
Una de las fortalezas de la película es que trabaja con situaciones reales. Algunos de los personajes son huérfanos, otros han nacido en relaciones extramatrimoniales, o sus padres se han divorciado. Es difícil que algún espectador no se identifique con alguna de las situaciones reseñadas. Por eso se convierte en una cinta que hace un llamado urgente a revalidar el título de “padre”.

Con esta película los productores de “A prueba de fuego” y “Desafío de gigantes” se han superado a sí mismos, porque el film demuestra ser mucho más atractivo desde el punto de vista cinematográfico y con un argumento que engancha más, sin caer en estereotipos ni mensajes facilistas. De esta forma señalan que es posible hacer buen cine, aún con contenido desafiante y cristiano.

 

Es una película que todos los padres deberían ver y no sólo eso, analizar y discutir, para recuperar la paternidad secuestrada por tantas ideas fuera de contexto o desenfocadas con su verdadera función que es ser modelos, fuertes, estables y que guíen de tal manera a sus hijos que éstos sientan deseos de imitarlos y además, que a través de ellos tengan un encuentro con el mayor de los Padres, Dios.

Sinopsis




Créditos

Título original: Courageous. Año: 2011. Duración: 101 min. País: EE.UU. Director: Alex Kendrick. Guión: Stephen Kendrick y Alex Kendrick. Productores: Michael Catt y Jim McBride. Fotografía: Bob Scott. Reparto: Alex Kendrick, Ken Bevel, Kevin Downes, Ben Davies, T.C. Stallings, Eleanor Brown, Renee Jewell, Rusty Martin Jr., Robert Amaya, Angelita Nelson. Productora: Tristar Pictures / Alabama Production Group / Sherwood Pictures. Género: Drama, Motivacional. Website http://www.courageousthemovie.com/

sábado, 14 de enero de 2012

Cartas al padre Jacob


El cine no comercial independiente tiene la característica de enfocarse en temas que a menudo las grandes productoras de cine pasan por alto. Por otro lado, Finlandia no se caracteriza por ser un país conocido por su cine, así que esta película viene a ser como una novedad grata en un contexto de tantas producciones hollywoodenses vacuas y llenas de temas sin sentido.


La película se enmarca en lo que algunos llaman el “cine espiritual” o “el cine de los grandes temas humanos”. Como quiera que se lo llame la película dirigida por Klaus Härö, quien además hizo el guión a partir de una idea original de Jaana Makkonen, trata sobre un tema a menudo dejado de lado, la redención y el perdón.

La película está ambientada en una zona rural finlandesa y narra la historia de un sacerdote jubilado, anciano y ciego, el padre Jacob y de Leila una asesina condenada a cadena perpetua que, tras doce años de cárcel, recibe el indulto.


Antes de dejar la prisión, un funcionario le explica que Jacob, un cura rural anciano y ciego, ha solicitado su ayuda como asistente. Leila acepta esta labor, que consiste en ayudar al párroco a responder las cartas de los fieles solicitando ayuda espiritual.

Dos mundos radicalmente opuestos se entrelazan en esta emotiva historia sobre el perdón, la amistad, el cuidado del día a día, las dificultades de hacerse mayor y el inmenso poder de la redención.

La tarea de Leila consiste en leerle al sacerdote las cartas que envían personas afligidas por los más diversos dramas y contestarlas. El párroco acumula todas esas cartas bajo su cama. Cada día el anciano espera con ansias que lleguen cartas, porque en ellas está el sentido de su vida y ministerio, al final de sus días, sus feligreses han partido a otras zonas y su iglesia se ha quedado vacía, por lo que su labor pastoral se circunscribe a escribir y animar con esperanza y sentido a quienes lo necesitan.


Leila, que procede de un mundo totalmente diferente, acepta el puesto a regañadientes, sin embargo, no está cómoda en el papel que le han asignado. Encuentra sin sentido lo que hace, incluso llega a botar al pozo de agua algunas de las cartas, para no tener que lidiar con ellas.

Sin embargo, poco a poco su dureza se va enterneciendo al entender que el Padre Jacob obra con un interés genuino, que busca verdaderamente, sin interés la salvación de aquellos que han perdido toda esperanza.

En el clímax y luego de un arrebato de ira de Leila ella descubre la verdadera razón por la que ha salido libre de la cárcel y comienza a experimentar en carne propia el sentido de la redención y el significado del perdón. Las cartas han dejado de llegar y por primera vez logra empatizar plenamente con otro ser humano y sentir lo que significa el abandono y la falta de sentido. En ese momento Leila experimenta un renacer de su propia vida, haciendo lo que en otras circunstancias nunca habría soñado hacer.


Una película digna de verse, para reflexionar, para pensar, para entender que la vida humana es mucho más que tener profesiones y que la vida siempre nos da nuevas oportunidades. Una mirada a la religión desde una perspectiva menos litúrgica o espiritualizante, y más cercana a la realidad cotidiana, con sus claros y oscuros.

Sinopsis


Créditos

Título original: Postia pappi Jaakobille. Año: 2009. País: Finlandia. Duración: 74 minutos. Director: Klaus Härö. Guión: Klaus Härö y Jaana Makkonen. Género: Drama. Música: Dani Strömbäck. Fotografía: Tuomo Hutri. Reparto: Kaarina Hazard, Heikki Nousiainen, Jukka Keinonen, Esko Roine. Producción: Lasse Saarinen y Risto Salomaa. Fotografía: Russell Boyd. Montaje: Samu Heikkilä. Dirección artística: Kaisa Mäkinen. Vestuario: Sari Suominen. ProductoraKinotar / Yleisradio (YLE). Web oficial: http://www.nordiskfilm.fi/valkokangas/minisite.php?id=2036



domingo, 28 de agosto de 2011

Detrás de la pizarra


Dr. Miguel Ángel Núñez


Una persona puede hacer la diferencia, es el mensaje de esta extraordinaria película. Las personas que por diversas razones pierden sus hogares y se convierten en homeless como suele decírseles en EE.UU. no por eso dejan de ser personas, individuos con sueños, expectativas y una vida por delante.





El film narra la historia verdadera de la profesora Stacey Bess que escribió el libro Nobody Don't Love Nobody (Nadie los ama, nadie), donde ella cuenta sus experiencias con los niños que nadie quería. Cuenta su historia ocurrida en el año 1987, cuando se hizo cargo de la “escuela” improvisada en un refugio para personas sin techo en Salt Lake City.

La película es protagonizada por la actriz canadiense Emily VanCamp, que se ha hecho famosa en las series de televisión Everwood, Brothers & Sisters y a partir de 2011 con un papel en Revenge. En el año 2010 actuó como protagonista en la película Norman.

En ocasiones películas de este estilo muestran la realidad con una crudeza que hace que se pierda el mensaje, en esta ocasión el director Jeff Bleckner, quien ha sido conocido más como director de teatro, elige una puesta en escena que refleja más el drama de los niños que están sin hogar y se ven obligados a ir junto a sus padres al refugio, que otras situaciones. Los protagonistas son los niños y en ese sentido, muestra una mirada mucho más humana, al concentrarse en la experiencia de esos pequeños que de pronto ven como toda su vida se ve cambiada.


Stacey Bess (Emily VanCamp), una joven esposa y madre de dos hijos en Salt Lake City, siempre soñó con ser maestra, se dispone a obtener un puesto de enseñanza por primera vez después de graduarse de la universidad a finales de 1987. Con el año escolar ya está en marcha y sus opciones de enseñanza limitada, acepta un trabajo en "una escuela sin nombre", donde se espera enseñar a los niños sin hogar de primero a sexto grado en la misma aula. Pese a las preocupaciones acerca de los retos de la enseñanza de estudiantes de varios niveles de grado, al mismo tiempo, Stacey está emocionada por la oportunidad y con seriedad y profesionalismo se prepara para su primer día, sin embargo, su sueño se transforma en una pesadilla cuando Stacey llega al refugio. Se encuentra con que el "aula" es un galpón sucio, con un par de libros hecha jirones, un escritorio, varias sillas desiguales y en medio del salón la guarida de una rata. El director del distrito escolar (Timothy Busfield) se vuelve inalcanzable cuando ella intenta repetidamente solicitar recursos para mejorar las condiciones del aula y hacer mejor su tarea. Además, los niños desnutridos, despeinados y rebeldes junto a sus padres que luchan, y están desilusionados, y a la par muestran una gran falta de respeto representan un mundo de distancia con la escuela de los sueños de Stacey.


Stacey combate las lágrimas y el malestar y, con el apoyo de su marido (Steve Talley), decide convertirse en defensora de los niños. Ella misma limpia, pinta y decora el "aula" con la ayuda de un estudiante ansioso, Maria (Paola Andino) y Nelson (Mat Greer), un artista de 65 años de edad, que también vive en el refugio y que con el entusiasmo de Stacey pronto se convierte en maestro y profesor de arte de la improvisada escuela. Además, encuentra un aliado en la empatía del superintendente del distrito escolar (Treat Williams), que le ayuda a obtener los pupitres y los libros que sus estudiantes necesitan e incluso dona el piano de su propia familia. En sus aulas renovadas, Stacey anima a los estudiantes a compartir sus historias personales, que más que enseñanza es una experiencia de sanidad para ellos. Como reacción al interés y cariño de Stacey, los estudiantes comienzan a florecer, lo que demuestra su gran sed de aprender. Sus padres reaccionan con satisfacción y orgullo por el conocimiento de sus hijos. El proceso no está exento de problemas, como cuando los niños que están progresando de manera impresionante de repente son sacados de la escuela por sus padres que se ven obligados a salir del refugio. Stacey empieza a darse cuenta que su tiempo con estos niños transitorios es tan importante para ella como lo es para ellos y muy pronto que no puede imaginarse a sí misma la enseñanza en cualquier otro lugar.


Entre la gente del refugio, comienza a encontrar apoyo, un profesor de arte que hace la diferencia con los niños que aprenden a dibujar y a pintar de la mano de alguien que sabe; cuando les regalan un piano, descubre que una de las mujeres del refugio sabe música; otro de los refugiados la apoya para convertir el lugar en algo digno; una madre, se convierte en su mejor apoyo.

En algún momento se da cuenta que la hostilidad de una de las madres se debe a su propia frustración por no saber leer ni escribir, así que comienza a enseñarle, ganándose su cariño y agradecimiento.


La lección es obvia. Muchos trabajan por un sueldo. Es inspirador encontrar personas reales que laboran por vocación y por eso están dispuestas a ir más allá de su responsabilidad y es eso lo que hace la diferencia entre una persona y otra. Los que se conforman con lo mínimo, como la profesora anterior, simplemente salen huyendo frustradas. Los que deciden hacer algo, se convierten en el hito que marca la diferencia para las vidas de las personas.

En la vida real Stacey Bess se ha convertido en una defensora de las personas sin hogar, a quienes llama buenas personas que no han tenido la mejor suerte. Recorre todo EE.UU. dando conferencias sobre su labor. Gracias a su trabajo se han logrado establecer algunas leyes para ir en ayuda de niños que no tienen una dirección que declarar. Además, por su esfuerzo, cerca de donde comenzó su escuela, donde ella era la directora, profesora, conserje y consejera, se construyó una escuela de verdad para acoger a los niños sin hogar. En su sitio Web es posible encontrar más información sobre su actividad.
Una persona motivada y con una visión puede hacer la diferencia. A veces tendemos a olvidarlo, especialmente cuando esperamos que sean otros los que cambien las situaciones y nosotros sólo somos espectadores o reaccionarios. Una película de esas para usar en sesiones de foro debate o reflexión, especialmente con jóvenes.


Sinopsis




Créditos 


Título original: Beyond the Blackboard. Director: Jeff Bleckner. Productores: Brent Shields y Gerald R. Molen. Guión: Camille Thomasson. Basada en: Nobody Don't Love Nobody escrito por Stacey Bess. Protagonistas: Emily VanCamp, Timothy Busfield, Steve Talley y Treat Williams. Productora: Hallmark Hall of Fame. País: EE.UU. Canal de lanzamiento: CBS. Año: 2011. Duración: 100 minutos.

Copyright: Dr. Miguel Ángel Núñez

Berlín 36

Dr. Miguel Ángel Núñez

La película está basada en hechos reales, aunque con la libertad que da el cine, agregan elementos dramáticos para mayor impacto, algunos no muy apegados a la realidad, pero posibles de suceder dado el contexto en que sucedieron los hechos. Una película es una obra de ficción, así que no es extraño que el director para dar mayor dramatismo a la historia incluya datos que no están vinculados directamente con la historia, pero que si ocurrieron. Con esta película se sigue la tendencia que se observa en la Alemania contemporánea de resucitar hechos de su historia reciente, pero con una mirada crítica y alejada del triunfalismo que se observa en las películas similares de EE.UU. y otros países. Por eso es posible ver una cara del nazismo menos ideológica y entender que si bien la maquinaria propagandística de Hitler funcionó muy bien, hubo personas que no estuvieron dispuestas a aceptar sus postulados.





Los Juegos Olímpicos del nazismo

La trama se sitúa antes y durante los Juegos Olímpicos de 1936 en la Alemania del III Reich. Hitler quería utilizar los Juegos como medio propagandístico para justificar el mito de la superioridad de la raza aria.

Sin embargo, los políticos alemanes tuvieron que enfrentar el gran dilema que algunos de los mejores atletas que había en el país eran de origen judío. Eso los puso ante la encrucijada de dejarlos participar y ganar medallas a nombre de Alemania y admitir que dichos deportistas eran los mejores y no podrían impedir que participaran en competencias internacionales

En dicho contexto, Estados Unidos y otros países amenazan con un boicot a los juegos si no se deja participar a los atletas de origen judío. En dicho contexto se ven obligados a permitir su presencia con el fin de lograr el apoyo internacional, aunque es evidente que al final no los dejarán participar. Alemania se ve obligada a “mostrar” que no hay racismo y que está dispuesta a dejar participar a los atletas sólo por sus méritos, sin otra consideración racista o sexista.





Gretel Bergmann

En medio de esta red de intrigas y política se ve enredada Gretel Bergmann (interpretada por Herfurth Karoline) la mejor atleta de salto alto de la Alemania de ese momento.

Gretel que había emigrado a Gran Bretaña y se había convertido en campeona británica de salto alto se ve ante una disyuntiva que sólo es posible entender en contextos autoritarios. Su familia es amenazada que si ella no regresa, podría sucederles algo. La película deja en evidencia, sin mostrarlo, la maquinaria de tortura del régimen nazi.

Gretel acepta volver e integrarse al equipo olímpico, sospechando que en el último momento no se le permitirá participar. En el lugar donde residen los atletas es sometida a diversas vejaciones, sutiles, pero efectivas para minar su confianza. El entrenador, que conoce su potencial es obligado a renunciar cuando el régimen se da cuenta que él no está dispuesto a nominar a las olimpiadas a alguien que no esté en condiciones.

Los nazis, con el propósito de tener una alternativa a Gretel, envían al complejo a una “muchacha” que supuestamente es Marie Ketteler (Sebastian Urzendowsky), que con el tiempo se demuestra que es sólo un varón (Dora Ratjen). Gretel y Marie, entienden lo que pasa y hacen amistad y alianza pese a que son rivales. Marie le narra una confusa historia y de cómo ha sido manipulada para participar a cambio de que pueda vivir posteriormente como un varón.




La discriminación contra Gretel Brugmann

Aunque al menos 21 atletas sufrieron lo mismo que Gretel, la película se centra en su historia, como símbolo de lo que ocurrió en la Alemania nazi.

Sin previo aviso, y aun teniendo una herida en el pie, es enviada a competir con el fin de que muestre si está en condiciones de ganarse un puesto en el equipo (eso aunque ella tenía la mejor marca de los competidores alemanes). En el campeonato que se efectúa un mes antes de los Juegos Olímpicos es obligada a participar apenas llega del viaje y sin precalentar. El público la abuchea y se mofa de ella. El ex entrenador que está entre el público, y que ha sido obligado a renunciar y que representa a quienes se opusieron con su actitud a los extremos del régimen, la alienta y gracias a sus palabras, y a su empuje, ella logra una marca nacional y supera su propio record al saltar 1.60 metros, con lo cual se aseguraría un lugar en el equipo.

Semanas después y a tres días del comienzo de los juegos Gretel recibe una carta donde se le anuncia que su rendimiento no es óptimo y es dejada fuera. Se le permite ir al estadio sólo en un lugar donde se puede estar de pie. Alemania pierde su oportunidad de ganar una medalla, puesto que Marie, en solidaridad con Gretel, pierde a propósito ubicándose en el cuarto lugar.


La gran lección del nazismo

El nazismo tuvo la inteligencia de impregnar con su filosofía racista y fascista toda la estructura de Alemania. Hitler preparó de ese modo a todo un país para una guerra fratricida, no pudo hacer lo que hizo sin la complicidad de millones de personas que estuvieron dispuestas a seguir con su discurso totalitario.





En la película se puede percibir el ambiente asfixiante que se vivía en ese momento. Es posible observar a personas comunes que se ven transformadas por una filosofía que no respeta lo más mínimo los derechos personales y se nutre del fanatismo ciego de quienes están dispuestos a creer una doctrina, sin examinar ni evaluar sus postulados.

El testimonio de Gretel

Al final de la película se puede ver una entrevista realizada a Gretel Brugmann, que se cambió el nombre a Margaret Lambert y en el momento de la filmación vivía en Estados Unidos, su país de adopción.
La entrevista tiene como fin validar algunas de los episodios de la película, probablemente los más controvertidos, como la sexualidad de Marie. Gretel, apoya el concepto de complot de Alemania y con eso el director de la película obtiene la validación que necesitaba, aunque muchos historiadores.


Sinopsis





Créditos

Dirección: Kaspar Heidelbach. País: Alemania. Año: 2009. Duración: 100 minutos. Género: Drama, Hechos reales, Juegos Olímpicos. Argumento: Eric Friedler. Guión: Lothar Kurzawa. Fotografía: Achim Poulheim. Música: Arno Steffen. Producción: Gerhard Schmidt, Tim Rostock. Reparto: Karoline Herfurth; Sebastian Urzendowsky; Axel Prahl; August Zirner; Franz Dinda; Thomas Thieme; Johann von Bülow; Julie Engelbrecht; Klara Manzel; Robert Gallinowski; Otto Tausig; John Keogh; Angelika Bartsch; Harvey Friedman; Tomas Spencer; Marita Breuer; Oliver Unkel; Adrian Zwicker; Matthias Redlhammer. Productora: Eyeworks Film Gemini GmbH, NDR - Norddeutscher Rundfunk, Degeto Film GMBH con el apoyo de FilmFoerderung Hamburg, Filmstiftung NRW, German Federal Film Fund (DFFF), Nordmedia.


Copyright: Dr. Miguel Ángel Núñez